Los últimos indicadores del Instituto Nacional de Estadísticas (INE) muestran la realidad del país del Gobierno de José Kast, con una tasa de desocupación laboral que no para de subir.
En el trimestre móvil marzo-mayo de 2026, la tasa de desocupación laboral a nivel nacional llegó a 9,4%, mientras la ocupación informal se ubicó en 27,0% de las personas ocupadas.
Las cifras describen una realidad amplia: no todas las personas sin trabajo enfrentan la misma situación y tampoco todos los empleos informales tienen igual duración o ingreso. El desempleo, se calcula sobre quienes están disponibles y buscan trabajo; no equivale a todas las personas que no tienen un ingreso laboral.
El INE informó además que, durante 2025, la mitad de las personas ocupadas percibió ingresos laborales de $680.000 o menos al mes. El ingreso medio fue bastante mayor porque las remuneraciones altas elevan el promedio.
La informalidad incluye trabajos sin acceso completo a cotizaciones o protección laboral, pero la medición estadística también considera la relación con la unidad económica y el tipo de vínculo. En la práctica, la falta de contrato, previsión y continuidad puede aumentar la vulnerabilidad frente a enfermedad, cesantía o vejez.
La lectura nacional necesita complementarse con territorio, edad, género, rama de actividad y horas trabajadas. También conviene observar la evolución de remuneraciones y costos laborales en lugar de convertir un trimestre en una conclusión definitiva.
Para hogares y empresas, los datos entregan un diagnóstico, no una explicación única: la recuperación del empleo dependerá de la actividad, la inversión, la productividad y la calidad de los puestos que se creen.
Fuentes consultadas:
INE: ocupación y desocupación
INE: informalidad laboral
INE: ingresos laborales de 2025
INE: boletín ENE marzo-mayo de 2026
INE: remuneraciones y costos laborales
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