Un bootcamp de innovación realizado en la Universidad de O’Higgins reunió a 93 estudiantes y docentes de la región para transformar problemas de sus comunidades en prototipos con apoyo de inteligencia artificial. La actividad fue organizada por el Ministerio de Ciencia, Fundación Kodea, INAPI, la OMPI y el programa PAR Explora O’Higgins. Participaron 19 equipos escolares de distintas comunas.
El trabajo se desarrolló en etapas: definir el problema, explorar soluciones, construir un prototipo y presentarlo ante un panel. Entre las ideas abordadas hubo propuestas para reducir el ruido junto a una biblioteca y herramientas de divulgación sobre el ciclo menstrual. El valor de la experiencia no está en prometer productos terminados, sino en aprender a investigar, probar, explicar y recibir observaciones.
La inteligencia artificial se presentó como apoyo creativo y no como reemplazo de estudiantes, docentes o especialistas. La jornada incluyó orientaciones sobre uso ético, seguridad y propiedad intelectual, asuntos especialmente relevantes cuando una herramienta puede generar texto, imágenes o código. Una salida responsable exige verificar la información, reconocer las fuentes y mantener el razonamiento humano detrás de cada decisión.
La experiencia también muestra el potencial de la educación STEM cuando parte de problemas concretos del territorio. Para que estas iniciativas tengan continuidad se necesitan acompañamiento, conectividad, formación docente y oportunidades de investigación escolar. Un bootcamp no resuelve por sí solo las brechas digitales, pero puede abrir una trayectoria para que jóvenes conviertan curiosidad en proyectos y comprendan que la innovación no se limita a las grandes ciudades.
Fuentes consultadas:
MinCiencia: bootcamp de innovación escolar con IA
Universidad de O’Higgins: uso responsable de IA
Programa Explora
Instituto Nacional de Propiedad Industrial
Organización Mundial de la Propiedad Intelectual
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