La incertidumbre por la dotación de personal en Carabineros de Chile se agrava. La institución presenta un déficit estructural de más de 12.000 vacantes, especialmente en áreas de orden y seguridad, producto de la baja del 52% en postulaciones a la Escuela de Formación, lo que está dificultando la reposición ante los retiros de quienes ya han cumplido sus años de trabajo, sirviendo al orden y la seguridad del país.
De acuerdo informes oficiales, se proyecta una dotación de 56.509 funcionarios para este año, pero la cifra no tiene vientos de aumento. El presupuesto 2026 para Carabineros de Chile, contempla una asignación general de $1.538.997.351, con un enfoque en la formación de 3.700 nuevos policías y la renovación de más de 1.000 vehículos.
A pesar de los aumentos en áreas operativas y de formación policial, los informes indican un recorte de $51.612 millones en el presupuesto general de la institución para 2026. La lógica interna es directa: si faltan funcionarios, la prioridad pasa por retener dotación, incentivar la permanencia y volver competitiva la carrera policial. Pero mientras esas reformas no se materialicen, la presión seguirá en la calle.
A efectos de enfrentar el problema, Carabineros de Chile diseñó un paquete de mejoras económicas valorizado en $207.814 millones anuales. La propuesta contempla asignaciones por participación laboral, reajustes por riesgo, beneficios para alumnos en formación y cambios en la estructura del alto mando.
En tanto, y a efectos de ayudar a combatir la delincuencia, los departamentos de Seguridad Ciudadana de los municipios del país – sobre todo los que más recursos tienen- ha ido ganando terreno operativo en las comunas. Patrullas locales, cámaras de vigilancia, inspectores territoriales y centrales propias, permiten al personal de seguridad actuar de manera rápida y eficiente ante incivilidades, ruidos molestos, conflictos vecinales o apoyo inicial a víctimas.
Pero esa respuesta tiene límites legales evidentes. Los municipios, y en especial el personal de seguridad de la comuna, no sustituyen la función policial, ni investigan delitos complejos. Lo que sí han hecho es cubrir espacios donde el Estado central no logra llegar con rapidez suficiente. Allí se instala una paradoja incómoda: la ciudadanía pide más Carabineros, pero muchas veces el primer uniforme que ven no es el verde oficial de la institución policial, sino municipal.
Fuentes: https://www.bcn.cl/presupuesto/periodo/2026/partida/32/capitulo/03///https://www.biobiochile.cl/especial/bbcl-investiga/noticias/articulos/2026/04/23/carabineros-opera-con-12-222-vacantes-y-perdio-cerca-de-5-mil-policias-de-calle-desde-2019.shtml

